La Columna del Presidente

Urge reforma del sector salud para mejorar cobertura y calidad de servicios

Es frustrante, por decir lo menos, que pese a los recursos asignados anualmente en el Presupuesto de la República, debido a la falta de una adecuada gestión, el sector público solo haya ejecutado, faltando poco más de un mes para finalizar el 2018, un promedio de 75% de los recursos otorgados.

Por ejemplo, para los tres niveles de gobierno, el Estado destino para el sector salud un total de S/ 16.856 millones, equivalente al 10,2% del total del Presupuesto Nacional del año, ascendente a S/ 157.158 millones, siendo salud, después de educación, el sector con mayores recursos asignados.

Los recursos fueron otorgados especialmente para la mejora de los servicios, para fortalecer los programas orientados a la permanente disponibilidad de insumos médicos, para garantizar el financiamiento de las prestaciones de salud y la operatividad de la nueva infraestructura para la atención de la salud.

Sin embargo, siendo este sector uno de los más sensibles por sus carencias para atender la salud, faltando un mes y días para culminar el 2018, de acuerdo a nuestro Centro de Investigación Empresarial (CIE), la Macro Región Oriente ha ejecutado solo el 55,2% de su presupuesto asignado para proyectos de inversión pública en el sector salud, que asciende a S/ 356.5 millones.

Loreto logró los mayores avances ejecutando el 83% de los S/ 72 millones asignados; seguido por Ucayali que ejecutó el 62,2% de los S/ 127 millones asignados; San Martín, el 37% de los S/ 124 millones asignados, y Amazonas, el 36,4% de los S/ 33.5 millones asignados.

Algo debe hacerse sobre todo en el sector salud para avanzar en la ejecución de las obras y para la implementación de los servicios, especialmente de carácter preventivo. Si en Lima hay centros de salud pública que tienen costosos equipos médicos malogrados, prefiriendo encargar a terceros esos servicios, no es difícil imaginar cómo se encuentran los centros de salud pública en el resto del país.

Una situación preocupante es que en el Perú, la asignación estatal en salud equivale solo al 3,5% de la producción nacional, muy por debajo de algunas economías latinoamericanas como Cuba (10%), Uruguay (7%), y ligeramente por debajo de Colombia (4%). La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que el promedio de inversión en salud sea el 6% del Producto Bruto. La cifra en países desarrollados como Estados Unidos llega al 17%.

Cabe mencionar que para el 2019, el proyecto presupuestal prevé para la salud pública una asignación de S/ 18.217 millones (10,8% del total), pero de nada valdrá este monto si subsiste la misma burocracia en los gobiernos central y regional para ejecutar los proyectos y para mejorar los servicios de salud pública.

Recientemente, se ha puesto en evidencia el problema del precio de los medicamentos, que afecta en mayor medida a los habitantes de la Sierra, donde productos como el Ciprofloxacino (antibiótico contra la neumonía y otras afecciones) aumenta hasta 60 veces su valor; en ese sentido, un informe de la Defensoría del Pueblo señala que los precios más elevados de medicamentos genéricos se encuentran en las regiones de la Sierra.

Es así que las cámaras de comercio regionales señalan la necesidad de adoptar medidas que fortalezcan la función rectora y fomenten una función reguladora del Ministerio de Salud (Minsa), como órgano conductor de las políticas de salud, constituyendo organismos técnicos que asesoren y supervisen a los gobiernos regionales, mediante la implementación de un sistema integrado e informatizado de gestión de servicios de salud, para mejorar el acceso a la salud con calidad en el servicio integral de atención.

 

Carlos Durand Chahud
Presidente de PERUCÁMARAS